Para mi, es una gran "Maestra" y como tal, abarca con su sabiduría infinidad de campos. Simplemente con su forma de ser enseña a vivir a quien tenga ganas de aprender.
Es un honor contarme entre sus amigas y en este día tan señalado en que cumple años le brindamos algo especial: el reto de hornear un pan con chocolate y naranja del que nos habló maravillas.
Aquí está mi pequeña aportación y el gran cariño que le tengo, no hay palabras para decir: simplemente un abrazo fuerte.
Ingredientes:
* 150 ml de leche
* 50 gr de mantequilla
* dos cucharadas de licor de naranja
* una cucharadita de miel
* 30 gr de azúcar
* 280 gr de harina de fuerza
* 1 sobre de levadura de panadería
* 30 gr de cacao puro
* 8 gr de sal
* 1 huevo grande
* una pizca de café instantáneo
* 150 gr de chocolate negro picado en trozos
* corteza de naranja confitada
Opcional:
** una cucharadita de sirope de Agave
** una pizca de ácido ascórbico
** una cucharadita de lecitina de soja
Preparación:
Aproveché las cortezas o "tropezones" de un bote de mermelada de naranja amarga, que precisamente nos resultaba demasiado amarga y se estaba aburriendo en la nevera.
Puse un poco de agua en un cazo y fui recogiendo con un tenedor todas las cortecitas de la mermelada, al calentar el agua retiré las cortezas limpias de su mermelada y las reservé.
Utilicé la Thermomix para el amasado.
En el vaso de la thermomix puse la leche, el azúcar, la lecitina de soja, el licor de naranja, la mantequilla, la miel y el sirope de ágave. Programar 2´37º V3.
Añadimos el huevo y el café, mezclamos unos segundos hasta incorporar el huevo.
Añadimos la harina mezclada con el cacao, la sal, el ácido ascórbico y la levadura de panadería, mezclamos unos segundos y amasamos 4 minutos en vel. espiga.
Queda una masa brillante, blanda y ligeramente pegajosa, similar a la que tenemos cuando trabajamos brioche.
Dejamos levar en el vaso hasta que doble el volumen.
Sacamos a la encimera y quitamos el gas, añadimos el chocolate cortado en trozos y las cortezas de naranja. Repartimos bien por toda la masa.
Si se pegara, que sería muy probable, es preferible engrasar la encimera y las manos, no meterle mas harina.
Metemos en un molde forrado de papel de horno en la base.
Dejamos reposar fuera de corrientes de aire hasta que doble de nuevo el volumen.
Calentamos el horno a 190º, cuando alcance la temperatura metemos el molde y rociamos bien con agua para que salga vapor, dejamos también dentro un recipiente con agua.
Horneamos durante 20 minutos, bajamos la temperatura del horno a 170º y tapamos la superficie si vemos que se oscurece demasiado.
Horneamos así media hora mas.
Sacamos del horno, tapamos con un paño para que pierda calor despacio y una vez frío desmoldamos.
Adapatación de una receta de David Lebovitz















